martes, 4 de marzo de 2014

QUINI, EL SUEÑO DEL GOL


Quini (Oviedo, 1949) es el sinónimo de gol por excelencia. Dicen que en su época de jugador fue un jugador honesto, profesional, ambicioso, listo, valiente, compañero, generoso, respetuoso, goleador, figura, genio e ídolo... estos podrían ser los adjetivos para calificar la figura de Enrique Castro Quini también conocido por ‘el Brujo’, ‘Quinocho’ y ‘Quinigol’, que fue uno de los mejores delanteros de Europa de sus tiempos, un verdadero matador del área.

Como juvenil, Enrique Castro, a quien ya se le conoce con el sobrenombre de Quini, heredado de su padre, juega dos veces con la Selección española y es observado por varios clubes. A uno de ellos, el Real Oviedo, fueron presentados Enrique y Jesús hermano que actuaba como portero,  pero no supieron ver su calidad y fueron rechazados. Sin embargo, desde el otro gran núcleo industrial de la región sí se supo valorar a un jugador que en aquella época ocupaba la posición de interior. Enrique Castro, Quini, firma con el Sporting de Gijón en 1968 y en diciembre de ese mismo año debuta en Sevilla frente al Betis.

A la semana siguiente marca su primer gol como sportinguista, un gol que supuso el empate a uno frente al Racing de Ferrol. En su primera temporada en el Sporting, Quini marcó 16 goles. Un año más tarde, su hermano Jesús convierte la portería rojiblanca en la segunda menos goleada del campeonato y él se encarga de batir en 24 ocasiones la portería de los rivales, consiguiendo su primer trofeo Pichichi y llevando al Sporting a Primera División tras once durísimas temporadas.

Al éxito en el Sporting le sigue rápidamente la llamada de la Selección. Primero con la amateur, donde le acompañan José Manuel, Herrero II y Jesús Castro, consigue el Campeonato de Europa frente a Italia y es además el máximo goleador del torneo; poco después, en octubre de 1970, debuta con la Selección nacional absoluta ante Grecia. En otras 34 ocasiones vestiría Quini la camiseta nacional, la última de ellas en el Mundial de 1982. Fue precisamente durante un partido con la Selección cuando sufrió la lesión más grave de su carrera. Ocurrió en Hull (Inglaterra), en un partido contra Irlanda del Norte, el 16 de febrero de 1972: cuando saltaba para rematar un centro, un defensa rival le da un codazo en la cara (que Quini siempre consideró intencionado), que le provocó la rotura del pómulo izquierdo.

Recuperado de la grave lesión, volvió a marcar goles decisivos para lograr la permanencia del Sporting en Primera y en la temporada 1973-74 consigue de nuevo el trofeo Pichichi con 20 goles. En ese momento empiezan a interesarse por él grandes equipos del fútbol español, entre ellos el FC Barcelona, pero desde la directiva sportinguista no convence la oferta del club catalán.

Quini sigue marcando goles y se vuelve a convertir en máximo goleador nacional en la temporada 1975-76. El interés del Barcelona es cada vez mayor y comienza un tira y afloja entre el jugador, el Sporting y el Barcelona que llega a un punto decisivo en el verano de 1976: el Barcelona hace una oferta millonaria por Quini, pero el presidente, Ángel Viejo Feliú, decide someter la respuesta del club a la decisión de una asamblea, que debía posicionarse además sobre el interés del Athletic de Bilbao por Churruca. Finalmente, la asamblea acepta la oferta por Churruca y rechaza la del Barcelona por Quini.

En esta temporada, la 1976-77, Quini vuelve a ser decisivo. Con el Sporting en Segunda, el Brujo
logra 27 goles, su récord personal, y es nuevamente Pichichi. En su regreso a Primera, el Sporting realiza las mejores campañas de su historia, se clasifica para la Uefa y a punto está de lograr el título de Liga en la temporada 1978-79. Para Quini se inicia también un periodo sensacional: en las temporadas 1979-80, 1980-81 y 1981-82 es el máximo goleador del fútbol español, con 24, 20 y 27 goles, respectivamente. Quini estaba en su mejor momento y el Barcelona decidió dar el todo por el todo.Después de años de continuas negociaciones, en el verano de 1980 el FC Barcelona puso encima de la mesa del Sporting 80 millones de pesetas para llevarse al mejor delantero de España.

Esta vez no hubo asamblea, y ni el propio jugador la habría aceptado: en la temporada 1980-81 Quini debuta como jugador del FC Barcelona. DosPichichis (1980-81 y 1981-82), dos Copas del Rey (1980-81, con sus dos goles al Sporting en la final, y 1982-83), una Recopa de Europa (1981- 82), una Copa de la Liga (1982-83) y una Supercopa de España (1983-84) son su palmarés en los cuatro años que defendió la camiseta del Barça. En su etapa como barcelonista Quini hubo de vivir, sin embargo, uno de los momentos más angustiosos de su vida: el 1 de marzo de 1981 fue secuestrado en Barcelona. La noticia conmocionó al país entero. Veinticinco días después, Quini era por fin liberado en Zaragoza.Acabada su etapa en el Barcelona, y con 35 años, Quini pensó en retirarse del fútbol. Sin embargo, su hambre de gol seguía llamándole con fuerzas y decidió volver a su casa, a su equipo. En 1984 el Brujo se viste de nuevo la camiseta del Sporting y sigue en las filas del equipo durante tres años. Por fin, tras la campaña 1986-87, llega el momento de la despedida. Quini se retira, dejando atrás sus más de doscientos goles en la Liga, sus siete Pichichis, sus remates, su lucha, su honradez, su deportividad.



Quini es el ídolo para una generación y el símbolo de una época, pero, además, es el referente para toda la afición y una auténtica leyenda viva del Sporting de Gijón.

Acontinuación les dejo con el reportaje que le hicieron recientemente en el programa Fiebre Maldini emitido en Canal +, donde el periodista Juan Carlos Crespo colaborador del mismo repasa toda su carrera como jugador, un reportaje para no perderse.